SÁENZ PEÑA ES…
Rodeados hoy del bullicio ciudadano es fascinante imaginar el pueblo naciente sobre una
gran pampa o abra de espartillos llamada Campo Largo, rodeada de montes y atravesada por las
vías del ferrocarril; la elección de una frondosa tipa para levantar a su abrigo las primeras casas
para la oficialidad, la mensura de las primeras manzanas y la entrega de solares; la construcción de
los primeros pozos, el ritmo vertiginoso de la llegada de pobladores y de trabajos para su
instalación.
Y poco a poco el arribo de contingentes de extranjeros y de familias de otras provincias, el
inicio de actividades productivas florecientes, el nacimiento de escuelas e instituciones y el
establecimiento de oficinas públicas.
La pujanza de Sáenz Peña era notable, el país miraba transformarse el Chaco legendario y
la ciudad y su colonia ofrecían trabajo y oportunidad de progreso para todos.
Consiguientemente se creó una vida cultural y social completa y compleja.
Así Sáenz Peña es para unos el camino cotidiano a la escuela, el cruce de la pasarela,
andar en bicicleta, tomar el fresco hasta tarde en la vereda, la luz amarillenta –agradecida en su
momento- en cada esquina.
Para otros es ir de pic-nic, pescar en las lagunas o los juegos compartidos en el patio con
los vecinos.
Sáenz Peña es viento norte…y tierra, y también intensos fríos con heladas matinales. Es
comprobar la limpieza del agua que baja por la canaleta antes de dirigirla al aljibe.
Sáenz Peña es…la calle más calle de las calles, es decir la 12…y la sombra impagable de la
calle 16…los aromáticos paraísos y los llamativos chivatos.
Es el arduo trabajo de las cooperativas y la presencia colorida de las colectividades en los
desfiles.
Es el caracol, los grandes bailes y los parlantes en la calle.
Sáenz Peña rememora la presencia de los circos y parques instalados durante meses y
también los carnavales.
Sáenz Peña es sinónimo de ciclismo, campeonatos de básquet, torneos de fútbol y partidos
de tenis.
Es la llegada del tren con sus novedades y la compañía de la radio con publicidades
cargadas de ingenio.
El nombre Sáenz Peña evoca típicos silenciosos rostros aborígenes, la llegada de troperos
norteños y de cosecheros año a año, y a las gringas que vestían en invierno pantalón debajo de los
vestidos y recorrían, en sus volantas, los hogares ofreciendo productos frescos del campo.
Sáenz Peña es miedo…y valor en relación con actividades delictivas; es portar armas con
naturalidad.
Es la alegría de ver transformarse el pueblo con la construcción de las primeras cuadras de
pavimento y es la tristeza de ver morir todos los árboles con la elevación de las napas.
Sáenz Peña es lamentable división proveniente de una guerra del otro lado del océano pero
es solidaridad para lograr objetivos comunes.
Es vacunarse en la Asistencial y hacer eterna cola en el correo, y obtener por respuesta
“líneas condicionales” en la Unión Telefónica.
Sáenz Peña recuerda típicos olores de los frigoríficos o del pan recién horneado, la frescura
y penumbra al entrar al mercado, los grandes almacenes y el aromático café recién molido.
El nombre Sáenz Peña nos habla de multitudes reunidas para apreciar un concierto o un
espectáculo de danza en la vía pública, nos habla de peñas folklóricas y de veladas de teatro.
Sáenz Peña es presencia de distintas religiones.
Es reconocer a las escuelas por el nombre de su director y es llevar a poner media suela a
los zapatos a lo de un extranjero de duro hablar.
Es detenerse ante el paso de un cortejo fúnebre y es saludar por la calle.
Nuestro pueblo es todo eso y mucho más porque Sáenz Peña es lo que de ella cada uno lleva
dentro de sí.
No dejemos de abrevar en los recuerdos porque éstos son nobles fuentes que conforman nuestra
identidad.