El municipio recuerda la importancia de la separación de residuos y el adecuado uso de pacas digestoras

En el marco del monitoreo diario del programa ambiental local, las autoridades recordaron a la comunidad la importancia del correcto uso de las pacas digestoras instaladas en distintos puntos de la ciudad. Diversas imágenes captadas en avenidas céntricas evidencian que estos dispositivos ecológicos —diseñados exclusivamente para el tratamiento de restos orgánicos— están siendo utilizados erróneamente como cestos de basura convencionales, acumulando plásticos, nylon y bolsas de residuos urbanos.El hecho genera preocupación en el equipo del “Plan Sáenz Peña Sustentable y Circular”, un programa transversal que busca transmitir mediante acciones concretas los pilares de la economía circular: eliminar residuos, mantener materiales en uso y regenerar los sistemas naturales.
Un freno al proceso biológico y a la generación de humus urbano
La colocación de estos cajones de madera, implementados incluso en sectores tradicionalmente comerciales como la calle 12, tiene un objetivo estrictamente técnico. El personal especializado recolecta los residuos orgánicos de la ciudad y arma las pacas, que luego son compactadas por los operarios para formar bloques que, con el paso del tiempo, transforman cáscaras, hojas y restos de pasto en humus utilizado para la parquización local.De acuerdo con los responsables del área, la introducción de elementos inorgánicos rompe el concepto fundamental del programa, basado en la separación estricta en tres corrientes: orgánicos —degradables biológicamente—, reciclables o secos, y comunes, los únicos considerados basura.“La basura en la naturaleza no existe; somos los humanos quienes la creamos cuando mezclamos”, remarcaron desde el área ambiental. Además, señalaron que el embolsado inapropiado de materiales mixtos conduce a la degradación forzada del orgánico, provocando emisión de gases de efecto invernadero, lixiviados contaminantes, malos olores y proliferación de insectos.Para fines de 2025, el programa ya había distribuido un total de 700 dispositivos de compostaje —entre cestos con cartón, pozos con tapa, composteras y pacas digestoras— en hogares, comercios e instituciones. Según estimaciones del área, si la comunidad implementara correctamente el método de compostaje y retiro del orgánico, el volumen de residuos diarios enviados a recolección podría reducirse hasta en un 50%.
Un panorama global que también impacta a nivel local
La problemática local se enmarca en un escenario ambiental global cada vez más preocupante. Los indicadores del “Día del Sobregiro de la Tierra” —fecha en que la humanidad agota los recursos naturales que el planeta puede regenerar en un año— muestran un adelantamiento sostenido: en 2024 ocurrió el 1 de agosto, mientras que en 2025 se adelantó al 24 de julio.Ante esta realidad, desde el municipio señalaron que Sáenz Peña no es ajena a la crisis ambiental y remarcaron que el éxito de la infraestructura actual —que incluye la Planta de Tratamiento de Ruta 16 y el trabajo diario de decenas de operarios— depende también de la responsabilidad ciudadana en la correcta separación de residuos y el respeto por los dispositivos instalados en la vía pública.“El cuidado del ambiente es un acto de supervivencia”, concluyeron desde la dirección del programa.